La propuesta de este espacio surge con la intención de informar sobre algunos de los acontecimientos socio-políticos que suceden en nuestro entorno y que tienen que ver con el ambiente futbolero y barrista del contexto LATINOAMERICANO. Este blog se caracteriza por mantener una visión crítica respecto a los aspectos mencionados anteriormente y ve la oportunidad de que, desde las barras latinoamericanas, se gesten ideas que permitan transformar las estructuras sociales que hoy en día generan tanta injusticia y desigualdad social. Su material es de libre difusión.

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Medellín - Colombia



viernes, 18 de febrero de 2011

¿Neonazis en la Rexixtenxia Norte?

Bueno por acá dejo un articulo que ubiqué gracias a uno de los visitantes de nuestro blog. Se trata de una publicación hecha por el periodico antioqueño EL COLOMBIANO y data de hace aproximadamente 9 años (algo ya muy viejo teniendo en cuenta el contexto histórico de las barras colombianas).
Primero que todo no hay que atacar arbitrariamente e ignorantemente los comentarios de este señor "comandante 88", pues en parte y refiriendose a la problemática de las barras bravas colombianas, tiene toda la razón y a pesar de la diferencia ideológica, sus argumentos son iguales a los nuestros. No voy a entrar en detalles puesto que para eso publico el articulo, pero si quisiera dejar en claro unos puntos.
Primero: Los problemas de violencia en las barras de colombia son totalmente injustificables desde cualquier punto de vista, y teniendo esto en cuenta, tambien hay que mirar que detras de todo se esconden problemas propios de la sociedad que no son nunca ajenos a nuestra "cultura" barrista.
Segundo: La solucioes que se le deben dar a estas problemáticas no pueden ser en ningún caso represivas (como lo argumenta comandante 88)ni educacionalmente estrictas, si no que desde las mismas barras se debe empezar a crear conciencia y llevar a cabo una autoreflexión sobre lo que acontece.
Tercero: No es un error, como dicen muchos, politizar las barras colombianas puesto que al tomarse una actitud política se le esta dando paso a la consagración de ideas que lleven a un mejoramiento tanto en la violencia como en los aspectos socioeconómicos. El error es no saberlas politizar, y me refiero a que nuestras hinchadas, al ser masas, no pueden ser foco de organizaciones partidistas.
Cuarto y último: Hay que resaltar que hoy en día, la REXIXTENXIA NORTE, no cuenta con combos de tendencias nacionalsocialistas, aunque puden estar presentes en individualidades sin expresión alguna dentro de la barra. Es más, en la barra existe un grupo que se a declarado abiertamente como ANTIFASCISTA: DEXTRUXION. Tambien se ha visto un pequeño grupo, Hinchas del Medellín y residentes en el municipio de Envigado, con la denominación de Hinchas Antifascistas.



La política penetra las barras

-En Medellín opera grupo que promueve el nacional socialismo.
-Barrista asegura que en Bogotá hay gente con ideales comunistas.
-Señala a padres de familia y prensa, entre otros, como causantes de la problemática.

Por
Wilson Díaz Sánchez
Medellín

Los grupos políticos encuentran en esta masa el sitio perfecto para promover sus ideologías, según reconocen algunos líderes. Los jóvenes, muchas veces por moda, ingresan sin tener claridad del alcance de sus decisiones. Es ahí donde se requiere la presencia de los padres de familia y educadores.
La política ya incursionó en algunas barras bravas colombianas. Un integrante de la Rexixtenxia Norte, quien pidió no revelar su nombre y se autodenominó como el Comandante 88 del Frente Skinheads, reconoció que su presencia allí, "por encima de ser barrista, es que tengo una postura clara: soy nacional socialista".

Según él, en el fútbol encuentra el espacio apropiado para reclutar jóvenes y adultos que comulguen con sus ideales.

El hombre de cabeza rapada, quien dijo ser abogado, vestido de chaqueta, pantalón y botas negras, tomó la palabra durante el foro realizado la semana pasada en el teatro Porfirio Barba Jacob y sentado frente al auditorio, con los pies cruzados, expresó abiertamente que "esto se está volviendo una guerra fratricida".

Minutos más tarde, luego de presenciar un intento de bronca entre los seguidores de Los del Sur y Rexixtenxia Norte, aseguró que "es preocupante que las barras bravas en Colombia estén entregadas al vicio".

Comentó que están equivocados quienes piensan que el conflicto se puede resolver de un día para otro. "Esto debe tener un proceso en el que participen hinchas, prensa, directivos y jugadores; no olvidemos que Argentina lleva más de 30 años tratando de frenar la violencia en los estadios".

Otros líderes de Rexixtenxia hablan de que la barra no tiene intereses políticos ni religiosos, ¿entonces cuál es su posición?
"Mi opinión es muy específica y traduce el pensamiento del Frente Skinheads, que dista mucho de esa posición. Nosotros pensamos que el fútbol es un medio idóneo para concientizar a la gente de la política, como en su momento fue la literatura. Lo único que hoy mueve a la juventud es el rock y el fútbol, pues nadie lee un libro. Con jóvenes con actitud política, estamos haciendo presencia en el fútbol para reclutar gente que se acerque a nuestros ideales. Nosotros, como nacionalsocialistas, sabemos que debemos estar tan unidos que hasta tenemos amistad con gente de Los del Sur y los hemos incentivado para que hagan lo mismo en su barra. Ahí es donde se acaban las rivalidades, el ideal de una Colombia mejor está por encima de la rivalidad".

¿Usted conoce de otras tendencias políticas infiltradas en el fútbol?
"Aquí en Medellín no tengo conocimiento. En Bogotá sí sé de gente con raigambre comunista, pero no tengo mucho conocimiento de causa para hablar del tema".

¿Será necesario esperar más muertes para ponerle fin a los enfrentamientos entre hinchas?
"La represión es uno de los mecanismos viables para erradicar el problema, pero el verdadero camino es el preventivo, éste debe ser el pilar sobre el que se debe edificar esta construcción de paz".

¿Cómo ponerlo en práctica?
"Así como sabemos que el problema es muy repentino, que se creció mucho en los dos últimos años, vamos a tener que recurrir a un proceso de metamorfosis para poder corregirlo. La Alcaldía, por medio de cátedras de educación, igual que las sociales y las matemáticas, debe implementar una de convivencia ciudadana. Esto no sólo sirve para las barras, sino para los problemas de milicias y delincuencia común".

¿Usted cree que deben participar expertos en solución de conflictos?
"Donde más fuerte se debe trabajar es en las aulas de clase, con programas pagados por la Alcaldía, a través de las Juntas de Acción Comunal. Mire que la mayoría de los pelaos no está trabajando ni estudiando y hay una cantidad de ociosidad que desemboca en violencia. No sólo con buscar a los que están estudiando se soluciona el problema, no, hay que ir hacia los muchachos que no están haciendo nada".

¿Será ociosidad solamente o son expresiones de juventud?
"Las hinchadas de Nacional y Medellín son muy distintas. Los muchachos que siguen al verde, en un 80%, provienen de conjuntos residenciales, de estrato cuatro para arriba, con una vida buena. Y como no saben qué hacer con tanta comodidad y libertad, buscan un medio para desaburrirse y catalizar sus energías. Los aficionados del Medellín, en su mayoría, son de estrato tres para abajo y, contrario de los anteriores, lo que buscan es catalizar una energía por la falta de garantías y oportunidades que les niega el Estado. La gente lo ve como un problema de camisetas, pero esta es una lucha de clases, igual que sucede en Cali y Bogotá. Este es apenas uno de los tantos factores del conflicto".

¿Qué buscan comunicar con sus estribillos y simbologías?
"Lo que yo percibo es que esto se volvió una forma de neocolonialismo. Así como el pelao compra zapatillas Nike, se mete en determinado ritmo musical o moda pasajera, lo mismo sucede con las barras. Lo que más está influyendo en este caso son las tendencias argentinas, en las que las situaciones de beligerancia con estribillos son pan de cada día entre los hinchas. Eso sería hasta tolerable porque es una situación de rivalidad, pero lo triste es que se lleve afuera del escenario donde gana es el que más bala dé, ya se ven armas de fuego".

La situación crítica ahora no es en el estadio, ¿qué alcances tiene el problema?
"Lo del estadio es mínimo y lo puede controlar la Policía. Sin embargo, afuera y en los barrios eso se vuelve un monstruo de siete cabezas, no hay forma de solucionarlo. Es más, hay muchos heridos y hasta muertos que no han salido a la luz pública que pasan como peleas callejeras o atracos y que en realidad se debió a riñas de fútbol".

¿Por qué el fenómeno se trasladó tanto a los niños, es cierto que los adultos influyen en los comportamientos?
"La prensa, especialmente la televisión, se encargó de crear ese mito. Desde mi barra puedo decir que los infantes no son maleados por los mayores. Los medios les dan mayor despliegue a las barras haciendo énfasis en los actos violentos, pero cuando hacen las salidas y programas de reinserción de jóvenes e impulsan escuelas de fútbol, eso no lo difunden. Hay una descompensación informativa que se convierte en un arma de doble filo: el niño de 12 años que está viendo la televisión no quiere entrar a esa agrupación por los proyectos sociales, sino porque allá se pelea, hay sangre y emoción".

¿Usted reconoce que en las barras hay alcohol y licor?
"Mi posición, por encima de ser barrista, es que tengo una postura clara y es que soy nacional socialista. Me parece preocupante que las barras bravas de Colombia estén entregadas al vicio. En gran parte la Corte Constitucional tuvo un acierto en permitir la dosis personal de marihuana, pero el problema es que no supo delegar responsabilidades al ejecutivo. Fue como darle licencia a la juventud para que se autodestruyera, sin una clara cultura, sin mostrar consecuencias en los colegios y establecimientos educativos. Obviamente en la barra se ve licor y droga y mucho de ese consumo influye en la efervescencia a la salida de los partidos y todo termina en hechos violentos".

¿A quién atribuye esta responsabilidad?
"Al Estado. El problema del fútbol colombiano es la violencia, pero eso no es lo principal. El hecho de los enfrentamientos no es el efecto del licor, sino porque el uno tiene una camiseta verde y el otro la roja. El grado de ignorancia al que hemos llegado es alto. La mayoría de los jóvenes que actúan lo hacen sin estar bajo ningún estimulante".

¿Qué otro camino se debe seguir?
"La clave está en la reeducación. Usted puede hacer mil campañas publicitarias y no va cambiar los conceptos de la gente vieja. Educación con las nuevas generaciones y represión con los adultos mayores".

¿Cuál debe ser el papel de la familia en este caso?
"Los padres de familia viven preocupados por otras cosas y descuidan a sus hijos. Primero está la televisión, el cine, la diversión y dejan al muchacho solo, nunca dialogan con él. Por eso buscan en las barras un espacio para llenar ese vacío. En Rexixtenxia somos más de 10.000 personas y, aunque la relación es muy impersonal, el joven asume como su gente. Ser rexixtente es casi un apellido y uno por los hermanos está dispuesto a hacerse matar".

Antecedentes
El neonazismo en los estadios

El Partido Nacional Socialista, o partido nazi, se desarrolló desde 1918 en Alemania y dio lugar a la dictadura de Adolfo Hitler, desde 1933 hasta 1945, cuando el Tercer Reich, fue derrotado por los Aliados, en especial por el Ejército Rojo soviético, en la Segunda Guerra Mundial.

El Nacionalsocialismo, con similitudes con el fascismo italiano, era un movimiento extremista, racista y sus principios atacaban el liberalismo, el comunismo y las ideas socialistas. Privilegiaba la violencia y el terror.

En la Europa contemporánea han surgido movimientos neonazis, emparentados con manifestaciones de subculturas juveniles. En Alemania y otros países sus violentas actuaciones racistas han tenido como objetivos a paquistaníes, turcos, africanos y suramericanos, especialmente. Se influencia se nota en las llamadas "barras bravas" del fútbol.

Los skinheads o cabeza rapadas se originaron en Inglaterra, en los sesenta. En 1966, en el Mundial de Fútbol de Inglaterra, en medio de una cultura roquera, aparecieron las hinchadas juveniles, con la violencia como estilo de vida en los estadios. Ahí estaban los bootboys. Los skinheads nacieron como una mezcla, un mestizaje de subculturas de grupos callejeros. Además de la música, la violencia y el vandalismo eran parte de su identidad. Después, en los setenta, irrumpió el punk. Algunos skins adoptaron los símbolos nazis, aunque, otros, los redskins, lo hicieron con la hoz y el martillo, comunistas. Un explosivo coctel ideológico.

En las barras bravas, en los hooligans, se manifiestan esas tendencias, que no sólo obedecen a una caracterización musical, sino que han derivado en grupos con orientación política. El neocolonialismo cultural en Latinoamérica no sólo se da con la importación de modelos (como el caso de las barras bravas) sino con manifestaciones como las arriba descritas.

Tomado de:
EL COLOMBIANO / Marzo 11 de 2002
http://www.elcolombiano.com/proyectos/serieselcolombiano/textos/barras_bravas/politica.htm

4 comentarios:

  1. la violencia en colombia nos tiene marcado desde un principio, es hora ya de acabar esa mala costumbre de peliar por un color diferente, y el futbol es una muy buena excusa para realizar ese cambio cultural del pais.
    nosotros como barristas debemos aportar en la creacion de una verdadera cultura barrista, donde el equipo sea la verdadera razon de ser y no los parches(bloques,legiones),y que los jovenes que lleguen encuentren un espacio no solo para compartir sobre el equipo si no sobre los problemas que los aquejan como comunidad,

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  2. soy miembro activo de los del sur desde hace aproximadamente 13 años y te digo que por alla en 2001 aproximadamente en la tribuna norte colgaban un trapo con una esvastica, incluso conozco al personaje que lo hacia, un man con unos ideales muy pobres.

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  3. No podemos generalizar que todos en la tribuna norte entonces en el año del 2001 era neonazis o de derecha, habían fracciones antifascistas desde el comienzo de la Rexixtenxia Norte, se ve reflejado hoy en día que no hay ningún trapo o grupo social nazi en la barra, por que fueron desterrados de esta.! DEXTRUXION ANTIFA. 14 AÑOS.

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  4. Desde que seas de los del sur, tu ideal sigue siendo el mas pobre de todos. u,u

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