La hinchada popular del club Atlético Bucaramanga también se expresa en solidaridad con las luchas campesinas en el territorio colombiano.
jueves, 29 de agosto de 2013
martes, 27 de agosto de 2013
Los Del Sur y el apoyo a las justas luchas del campesinado colombiano.
En el partido que el Atlético Nacional de Medellín jugó hoy por la Copa Sudamericana ante el Guaraní paraguayo, Los Del Sur, hinchada popular de este equipo colombiano, exhibieron en su tribuna un trapo en el que se leía "POR LA DIGNIDAD DEL CAMPESINO VIVA EL PARO AGRARIO".
lunes, 26 de agosto de 2013
sábado, 24 de agosto de 2013
miércoles, 21 de agosto de 2013
Guerrilla y fútbol: El barrismo y los caminos para la paz en Colombia
Por: La Ciudad Deportiva
Más de 40 años de conflicto armado en Colombia podrían terminar, y al fútbol habrá que darle su parte de agradecimiento.
La semana pasada, representantes de las hinchadas más poderosas de Bogotá, Santa Fe y Millonarios, se reunieron en el Foro “Juventudes, Fútbol y Sociedad”, para encontrar caminos que desde sus propias realidades colaboren con la paz colombiana.
La guerrilla comunista de las FARC-EP y el Gobierno de Juan Manuel Santos se han sentado en torno a una mesa provista en La Habana, Cuba, a discutir las vías que conducirían a Colombia a terminar con un conflicto armado de más de 40 años, el más duradero del Continente.
Los diálogos tienen prácticamente involucrada a toda la sociedad colombiana. Organizaciones de todos los sectores se han reunido en Foros a discutir las profundas causas de desigualdad que han exacerbado la violencia. Ambos bandos, tanto la dirección de las FARC como el Ejército, han reconocido implícitamente que las balas no resolverán mucho de lo que hoy Colombia tiene en juego con la pobreza, los campesinos sin tierra, el paramilitarismo, el narcotráfico, la infiltración de las agencias estadounidenses y la crisis de su sistema económico.
“Los diálogos en La Habana son reconocimiento expreso de la imposibilidad, hasta ahora, del triunfo militar (…). Por eso acordamos sentarnos a en igualdad de condiciones a buscar soluciones incruentas al conflicto”, comentó a este periodista, el Comandante Marco León Calarcá, delegado de paz de las FARC, en una entrevista realizada en junio.
Ahora toca el turno al fútbol encontrar su propio camino de paz.
No combaten con balas en los montañas, pero los pleitos entre la Guardia albiroja y los Comandos azules han desatado sus propios muertos. A principios de año, una pelea entre santafereños y millonarios dejó un adolescente de 17 años asesinado a punta de navaja. El criminal fue condenado en julio pasado a pagar con 16 años de cárcel.
Pero no sólo en Bogotá. La violencia entre barristas incumbe a América de Cali, Atlético Bucaramanga, Independiente de Medellín, Atlético Nacional y Deportivo Cali, que junto a Santa Fe y Millonarios, tienen las barras más bravas de Colombia. En junio de 2012 ocurrió la condena más alta provocada por la violencia entre hinchadas. Treinta y tres años al sujeto que asesino a un hincha del Deportivo Cali.
No en balde se creó la Fundación Madres por el Fútbol, que pretende promover la tolerancia entre hinchadas, luego que la violencia arrebatara la vida a varios de sus hijos. Sus integrantes se reunieron en Bogotá este 2013 en un taller sobre alternativas que alejen a las juventudes del pandillerismo, sin que ello implique dejar el barrismo.
Y es que la violencia de las barras no es casual, ni viene de origen. Por décadas, ya en Colombia como en cualquier parte del mundo donde el fútbol es un catalizador social, han existido grupos dedicados a alienar la pasión para que las hinchadas no encuentren en la grada, un pretexto para organizarse políticamente. El Estado y los empresarios que se han apoderado del deporte profesional, tiemblan ante la posibilidad de que esos canticos que llaman a decenas de miles, se vuelvan causas sociales contra el deterioro del sistema económico. Por eso alguien, en algún punto escondido del graderío, siempre está dispuesto a fomentar el odio entre colores; la fascistización del fútbol, con la represión policiaca como aparato.
Frente a ello, el foro “Juventudes, Fútbol y Sociedad”, marcó una diferencia. En unos días, dos de las barras más gloriosas de Colombia demostraron que la grada no sólo es alcohol y fuego. Las mismas FARC-EP reconocieron el esfuerzo y lo saludaron en un video difundido desde La Habana a cargo de los guerrilleros Sergio Ibañez y Emiro Jiménez, vestidos respectivamente con las camisetas de Sante Fé y Millonarios. Afirmaron que las barras “son expresiones del pueblo, y como tales, deben estar del lado del pueblo”:
“A través del aguante y del amor a los colores del club se canalizan las profundas desigualdades que aquejan a los barrios de nuestros país. Sabemos que hay grandes enemigos en el camino del barrismo: el fútbol-negocio que quiere hacer de nuestra pasión una mercancía, el Estado policivo que reprime las expresiones del pueblo, los empresarios del crimen que pretenden convertir las barras en mafias desvinculadas de sus orígenes populares”.
Así las barras colombianas le harán un favor no sólo a su país, sino a toda Latinoamérica. Incluso al mundo. Derrumbar las mallas que estigmatizan a los hinchas. Púas y alambre como símbolo de criminalización, arma de provocación de un Estado que tiene miedo al poder de organización de la juventud. Masas enérgicas unidas por el fútbol, con posibilidades políticas infinitas. Los barristas de Colombia están a punto de transformar su país, mientras en otros países, los capitalistas del juego discuten como eliminar a las hinchadas por considerar que amenazan su imagen; es decir, su ganancia.
Conversatorio Hablemos de Fútbol
Por: Fútbol Subverso
Este jueves 22 de Agosto en la Biblioteca del Deporte y la Recreación en Cali, se llevará a cabo el Conversatorio: Hablemos de Fútbol, donde nuestro compañero de Colectivo, Lic. Jamer Calvo, estará presente con el tema "Fútbol: una mirada desde las Ciencias Sociales".
Este jueves 22 de Agosto en la Biblioteca del Deporte y la Recreación en Cali, se llevará a cabo el Conversatorio: Hablemos de Fútbol, donde nuestro compañero de Colectivo, Lic. Jamer Calvo, estará presente con el tema "Fútbol: una mirada desde las Ciencias Sociales".
martes, 13 de agosto de 2013
La guerrilla de las FARC apoyan a las barras bravas
En un país cómo el
nuestro, que se jacta de ser democrático, es todo un acto de terrorismo
publicar algo de la guerrilla y más aun visitar las paginas web de los grupos
al margen de la ley, sin embargo eso nos importa un carajo, y hoy publicamos un
extraño saludo que realizaron hace pocos días integrantes del grupo Fuerzas
Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). ¿Qué hacen las Farc saludando a los
jóvenes barristas colombianos? ¿por qué? ¿para qué? No lo sabemos, sin embargo
lo que dicen tiene mucho sentido, más alla de que sean integrantes de este
grupo guerrillero, el mensaje es claro "Ser jóven y organizarse es
hoy un delito en Colombia. Es por esto que la resistencia cultural de los
barristas cobra mayor vigencia hoy en día."

En el video aparecen
dos personas con camisetas de los dos equipos bogotanos, en el critican el
fútbol negocio del que siempre hemos estado en contra (esto no se lo inventaron
ellos), están en contra del estado represivo (policía, militares) que utilizan
su excesiva fuerza viéndonos como objetivos y no como jóvenes organizados e
igualmente hacen un llamado a luchar contra la estigmatización del sentimiento
futbolero y de las organizaciones juveniles en general.
No sé ustedes pero
para mi tiene sentido el mensaje enviado, mucho más objetivo y aterrizado a las
babosadas que dicen los representantes de la policía cuando hablan del tema de
barras bravas, no queremos que nuestra pasión sea un negocio de Azul y Blanco
S.A. y sus empresas inversionistas, también nos oponemos a la represión por
parte de la policía que cada partido nos trata como delincuentes por querer ir
a alentar a nuestro club y claramente creemos que ser hinchas futboleros no es
un motivo para discriminarnos y violar nuestros derechos como ciudadanos y
seres humanos.
El espíritu del 99
Para 1999 el Valle del Cauca sufrió la llegada del Bloque Calima de las AUC a la región. Con la connivencia de la burguesía azucarera y de la III División del ejército, centenares de paramilitares proveniente de Urabá y Córdoba empezaron a operar en las veredas y barrios del departamento. Aún se recuerdan en Tuluá y Buga los horrores de las masacres de Monteloro, Barragán, Santa Lucía, La Alaska y La Habana. En Cali, Palmira, Candelaria y Pradera sigue conservándose el rumor de los horrores de la “limpieza social” de los paracos en parques públicos, esquinas de barrio y asentamientos urbanos.
En esos mismos años, Cali vivía la agitación de una marejada de expresiones juveniles contestatarias y rebeldes. Eran los tiempos de la gran huelga de los trabajadores de Emcali, de la rebelión de los barrios de ladera, del tropel de los estudiantes de Univalle y el Sena. Surgían nuevos puntos de encuentro y socialización, o renacían viejos sitios provenientes de la era caicediana. Y, cómo no, se daba la Guerra de Colores.
En todos los barrios de la ciudad la juventud asumía las banderas de guerra que le correspondía, heredadas de su equipo de pertenencia. Los verdes, admiradores de los hooligans ingleses y de los tifosi italianos, metaleros en su mayoría, aunque también raperos y skinheads, se hicieron llamar Frente Radical. Los rojos, difusores de la escuela que venía del sur del continente, salseros de barrio, punketos de esquina, tropeleros de Univalle, asumieron paradójicamente el nombre de la banda insignia del heavy metal español: Barón Rojo. La Guerra de Colores era (¿es?) una guerra de control territorial, subordinación al mando inmediato y fidelidad a la tribu a la que se pertenece. Muertos y heridos en cien mil batallas, testimonios de un espíritu de época del que fueron testigos de primera línea los muros y paredes de la urbe que fueron pintados y repintados por las marcas de identidad de una guerrita breve en un país de largos combates.
Y, de un momento a otro, el Bloque Calima anunció públicamente (cómo no, si los medios regionales se les arrodillaron servilmente) que declaraba objetivo militar a los dos bandos de la Guerra de Colores: FRV y BRS quedaban proscritos en la calle y la esquina. El orden no podía seguir siendo violado por esa masa de gamberros imberbes.
Y entonces la Guerra de Colores dio a luz a un fenómeno nuevo. De repente, los hechos nos llevaron a aceptar que aquel vecino con una camiseta de “Ultras 92” podía estar en el mismo plano de la opresión que nosotros mismos. Los hechos nos llevaron a comprender que, a pesar del distinto color de nuestras casacas, había un enemigo común y superior que nos declaró la guerra.
Se vino entonces la época del bloque barrista conjunto en las marchas del 1 de Mayo, los talleres colectivos sobre derechos humanos, el acompañamiento a las luchas sociales que inundaban la ciudad, la unidad de acción antifascista, la búsqueda de un barrismo propio, la reflexión sobre nuestra propia cultura futbolera.
Pasaron los años, los campeonatos, las luchas se multiplicaron, las responsabilidades fueron llegando. Los caminos de muchos de nosotros divergieron. Hoy algunos son burócratas de la Unidad Nacional santista -fracción angelinista-, otros, encopetados dirigentes deportivos. A muchos, la heroína los barrió del escenario, pero los recordamos con una sonrisa en la cara, colgados del para-avalanchas, felices por vivir rápido y no dejar obra. Otros tantos, se vieron en el ojo de ese huracán del gamberrismo local, viviendo una guerra cada vez más cruenta, más degradada. Pero muy hondamente sabemos que hay un buen puñado de hijos del Espíritu del 99, tanto rojos como verdes, que seguimos caminando la senda de la unidad y la lucha. Algunos, trillando los caminos de la lucha guerrillera. Otros, líderes de organizaciones sociales y políticas. Aquellos, en las tareas conspirativas de la guerrilla urbana. Pero todos con la convicción de que en nuestro caso, el fútbol fue la más deliciosa y formadora excusa para hacernos revolucionarios. Como dijera Txomin Iturbe, combatiente etarra y fanático futbolero: “¡Aurrera bolie!”, que en buen colombiano quiere decir: “¡Pa'lante con el balón, que el pica'o está bueno!”
En todos los barrios de la ciudad la juventud asumía las banderas de guerra que le correspondía, heredadas de su equipo de pertenencia. Los verdes, admiradores de los hooligans ingleses y de los tifosi italianos, metaleros en su mayoría, aunque también raperos y skinheads, se hicieron llamar Frente Radical. Los rojos, difusores de la escuela que venía del sur del continente, salseros de barrio, punketos de esquina, tropeleros de Univalle, asumieron paradójicamente el nombre de la banda insignia del heavy metal español: Barón Rojo. La Guerra de Colores era (¿es?) una guerra de control territorial, subordinación al mando inmediato y fidelidad a la tribu a la que se pertenece. Muertos y heridos en cien mil batallas, testimonios de un espíritu de época del que fueron testigos de primera línea los muros y paredes de la urbe que fueron pintados y repintados por las marcas de identidad de una guerrita breve en un país de largos combates.
Y, de un momento a otro, el Bloque Calima anunció públicamente (cómo no, si los medios regionales se les arrodillaron servilmente) que declaraba objetivo militar a los dos bandos de la Guerra de Colores: FRV y BRS quedaban proscritos en la calle y la esquina. El orden no podía seguir siendo violado por esa masa de gamberros imberbes.
Y entonces la Guerra de Colores dio a luz a un fenómeno nuevo. De repente, los hechos nos llevaron a aceptar que aquel vecino con una camiseta de “Ultras 92” podía estar en el mismo plano de la opresión que nosotros mismos. Los hechos nos llevaron a comprender que, a pesar del distinto color de nuestras casacas, había un enemigo común y superior que nos declaró la guerra.
Se vino entonces la época del bloque barrista conjunto en las marchas del 1 de Mayo, los talleres colectivos sobre derechos humanos, el acompañamiento a las luchas sociales que inundaban la ciudad, la unidad de acción antifascista, la búsqueda de un barrismo propio, la reflexión sobre nuestra propia cultura futbolera.
Pasaron los años, los campeonatos, las luchas se multiplicaron, las responsabilidades fueron llegando. Los caminos de muchos de nosotros divergieron. Hoy algunos son burócratas de la Unidad Nacional santista -fracción angelinista-, otros, encopetados dirigentes deportivos. A muchos, la heroína los barrió del escenario, pero los recordamos con una sonrisa en la cara, colgados del para-avalanchas, felices por vivir rápido y no dejar obra. Otros tantos, se vieron en el ojo de ese huracán del gamberrismo local, viviendo una guerra cada vez más cruenta, más degradada. Pero muy hondamente sabemos que hay un buen puñado de hijos del Espíritu del 99, tanto rojos como verdes, que seguimos caminando la senda de la unidad y la lucha. Algunos, trillando los caminos de la lucha guerrillera. Otros, líderes de organizaciones sociales y políticas. Aquellos, en las tareas conspirativas de la guerrilla urbana. Pero todos con la convicción de que en nuestro caso, el fútbol fue la más deliciosa y formadora excusa para hacernos revolucionarios. Como dijera Txomin Iturbe, combatiente etarra y fanático futbolero: “¡Aurrera bolie!”, que en buen colombiano quiere decir: “¡Pa'lante con el balón, que el pica'o está bueno!”
jueves, 8 de agosto de 2013
Orgullo Punk & Skin - Pumas de la UNAM
Orgullo Punk & Skin es un grupo de hinchas de los Pumas de la Universidad Nacional Autónoma de México. La particularidad de estos, es que expresan a través de la pasión por el fútbol, ideas que giran en torno al marco ideológico Antifascista, organizados en un colectivo que trasciende la simple concepción de una hinchada de fútbol, abarcando asuntos relacionados con la crítica a la sociedad capitalista, cohercitiva y competitiva de hoy, a la vez que ligan estos componentes con el rechazo al llamado fútbol moderno.
lunes, 5 de agosto de 2013
El apoyo a Petro desde las tribunas del Campín

Al alcalde de Bogotá Gustavo Petro le falta mucho para representar los verdaderos intereses de la población bogotana, en especial a aquella que durante años ha estado en la base de la pirámide social construida bajo el paradigma del contexto capitalista. Sin embargo, situándonos en un espectro político, es posible visualizar que muchas de sus funciones durante estos años de gobierno chocan directamente con la élite de la capital, por lo que hace algunos meses esta administración ha tenido que lidiar con una propuesta que pretende revocar su mandato, la cual se ha orquestado desde las grandes empresas de capital privado que han perdido su rol hegemónico en la vida social de los capitalinos. De igual manera, la iniciativa se ha legitimado desde la derecha colombiana, quienes ven en Petro una amenaza a la continuidad de sus políticas enfocadas a mantener el siniestro modelo neoliberal.
Desde este espacio no se avala el actual gobierno distrital, por considerar que este no es fiel a los procesos revolucionarios que se deben instaurar para llevar a cabo una verdadera transformación social de la realidad. Pero por otro lado, no se puede obviar el apoyo popular que se ha gestado en las barras de los dos principales equipos de Bogotá para frenar estas propuestas de quienes siempre han estado en el poder, ofertando a la población hambre, miseria y marginación.
miércoles, 31 de julio de 2013
Copa América Indigena
Con
la presencia de delegados de siete países se desarrolla en Colombia el primer
Comité Técnico del evento deportivo que busca visibilizar acciones de
resistencia y hermanamiento entre los Pueblos Indígenas del Abia Yala,
propuesta que orientará esfuerzos para enfrentar al mundo global y mantener el
ejercicio de la conservación cultural.
Por primera vez en la historia de Colombia habrá
un Equipo Nacional de Fútbol Indígena. La Autoridad Nacional de Gobierno
Indígena (ONIC), bajo la orientación del futbolista Carlos “El Pibe”
Valderrama, convoca al lanzamiento del I CAMPEONATO NACIONAL INDÍGENAL DE
FÚTBOL ¡Más allá del Balón!, rumbo a la I Copa América Indígena de Fútbol del
Abya Yala, que impulsa el Fondo Indígena. En su primera parada promocional en
la ciudad de Popayán, “El Pibe” Valderrama se llevó los aplausos de los
asistentes y generó la motivación de los deportistas indígenas caucanos.
En la rueda de prensa
de lanzamiento participarán delegados de nueve países, de los 12 que ya han
confirmado su presencia en la Copa América Indígena de Fútbol del Abya Yala, a
saber: México, Panamá, Venezuela, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile, Brasil y Colombia.
El reto que afronta
la ONIC es socializar y lograr la participación en el territorio nacional de
gran parte de los 710 resguardos del país, ubicados en las cinco Macroregiones;
Norte, Centro Oriente, Occidente, Orinoquía y Amazonía, en cada uno de los 28
departamentos con presencia indígena en Colombia. El pasado 5 de junio se hizo
la primera socialización de éste evento en el Cauca, en el marco del campeonato
zonal que organizan los pueblos indígenas de dicho departamento.
“Sin duda alguna, el
campeonato afianzará en los jóvenes indígenas una alternativa pertinente y
posible frente a la situación de violencia y reclutamiento que se vive en
diferentes regiones del país, y en los que se ven sumergidos en mayor
proporción los Pueblos Indígenas”, indica Juvenal Arrieta, Consejero Secretario
de la ONIC. En Colombia siempre han existido grandes líderes del deporte,
principalmente en el fútbol, en donde los Afrodescendientes han sobresalido. Lo
que pocos saben es que también hay grandes futbolistas indígenas; la Copa
América del Abya Yala es el escenario que le permitirá a Colombia, así como a
los países que hasta ahora le han dicho que sí a este evento de carácter
internacional, generar convivencia en las diferencias y encontrar nuevas
estrellas del fútbol indígena colombiano.
La ONIC, en
territorio colombiano, busca el posicionamiento y la visibilización de los
mensajes positivos que tienen los Pueblos Indígenas de Colombia, como aporte a
la conformación de ligas deportivas en las regiones, el fortalecimiento
institucional de las organizaciones de base indígenas y la conformación de la
Federación Nacional de Fútbol Indígena, con la ayuda de un comité internacional
que se reunirá en Colombia los días 29 y 30 de julio.
lunes, 22 de julio de 2013
Comunicado del encuentro de Hinchas Antifascistas en México
Se ha construido una imagen de los aficionados al fútbol como personas displicentes, ajenas a los problemas del país, fanáticas y unidimensionales al extremo, idea alentada y vendida por los medios de comunicación y los propios dueños del fútbol pero patentada por el Estado con el objetivo de que el balompié se vuelva un mecanismo de control mas de las masas pensantes.
En la época del imperio romano se usaba el lema “Pan y circo”, para describir una practica mediante la cual el emperador regalaba trigo y entradas a los actos circenses como forma de mantener al pueblo distraído de los asuntos públicos. Hoy día parece que las cosas no han cambiado mucho, el Estado es el principal promotor de la idea de que el fútbol debe ser un espectáculo mundano destinado a alejar a las masas de todo intento de pensamiento critico, mas aun, ha condenado a nuestro deporte favorito a la pena capital de ser un instrumento de la maquinaria que hace posible el libre mercado. El deporte del pueblo, que nació de las clases trabajadoras, el deporte que significaba fiesta y alegría lo convirtieron en el espectáculo más lucrativo del planeta, citando a Eduardo Galeano “…El juego se ha convertido en espectáculo, con pocos protagonistas y muchos espectadores, fútbol para mirar,...”.
Para cada mercancía hay un vendedor y un comprador, y en esta época en que al fútbol y a todo lo que lo rodea lo han convertido en marca y patente cabria la pregunta de que papel tenemos o deberíamos tener los hinchas, nosotros que en el entramado que actualmente conforma al fútbol moderno, somos la parte alta de la pirámide que consume todo lo que se genera en la base y que sin embargo en una estructura mas compleja tenemos un papel tan o mas importante que el propio deporte y sin embargo hoy mas que nunca se nos ha querido separar de esta idea, han hecho todo lo posible para mantenernos en un estado apático donde solo debemos consumir sin discutir, hacerlo va en contra de las reglas, los que toman postura no alimentan las arcas de los señores del juego.
De ahí la importancia de este encuentro, ser hincha y ser antifascista no es una utopía, fútbol y conciencia no significan una dicotomía, estamos ante dos estilos de vida que no se contraponen, y que al contrario pueden unificarse al momento que entendemos y combatimos el rol al que nos han relegado, cuando hacemos de nuestra grada un espacio de libertad en aras de recuperar el deporte que alguna vez fue del pueblo y ahora es para las masas, cuando además del amor al club y sus colores alzamos la voz contra la intolerancia, el pensamiento único, el control estricto, y la discriminación que los que manejan el espectáculo hacen contra nosotros, cuando entendemos que las leyes del mercado que afectan toda nuestra vida en sociedad también afectan nuestro deporte y se materializan en el alza de precios de las entradas y mercancías, en la privatización de las transmisiones de fútbol a través del pago por evento y tv de paga, en los estereotipos y pautas de comportamiento que hacen los medios de comunicación de los aficionados, alabados cuando son redituables y criminalizados cuando atentan contra el negocio.
La grada es solo un pequeño espacio donde coincidimos y la lucha no solo debe darse en este ámbito, sin embargo, en un mundo donde no es permitido el pensamiento crítico y los espacios de libertad, debemos transformar las coincidencias en organización que nos asegure la defensa de nuestros espacios.
Mas cuando en el contexto actual del fútbol mexicano queda de manifiesto la tendencia de llenarse los bolsillos a costa de todo y de todos, modificando y arreglando el reglamento de juego según la conveniencia, apareciendo y desapareciendo equipos de forma mafiosa pensando mas en el beneficio económico y no en la afición, despreciando a la materia prima que es el futbolista y viéndolo solo como una propiedad, promoviendo protocolos de estadio seguro donde lo que esta de fondo es el control de las barras y su criminalización por orden divina (no olvidemos que la tendencia en el país es criminalizar y reprimir todo lo que signifique un peligro para el orden de las cosas), aplicando el derecho de admisión contra aficionados incómodos, acabando con el color y la fiesta por el hecho de que no queremos ver el fútbol como ellos quieren que lo veamos.
Ante esto es necesario preguntarse si vale la pena formar parte del circo, si es necesario seguir alimentando la voracidad del mercado y si nuestro único papel es entregar la dignidad a cambio de cortesías y entradas, realmente queremos pan y circo.
Es posible hacer las cosas de otra forma, este espacio de reflexión debe transformarse en un espacio de organización, para ello es necesario tener un plan de acción que nos lleve a tener un impacto real, razón por la cual estamos lanzando las siguientes propuestas:
• Continuidad del encuentro de hinchas antifascistas, el cual debe realizarse al menos cada 6 meses al terminar cada torneo.
• Desarrollar una pagina de internet en donde se publiquen los acuerdos, los resolutivos de cada encuentro, información general, actividades y difusión solidaria de cada problemática.
• Diseñar un logo y un lema que nos identifique, así mismo y en la medida de las posibilidades las barras podrían elaborar trapos y banderas con los mismos, lo anterior para tener presencia simbólica en los estadios del país.
• Cada asistente a los encuentros antifascistas deberá comprometerse a trabajar con el resto de sus barras en los temas que acá se toquen, el objetivo es fortalecer la ideología y generar una estructura solida.
• Consolidar actividades comunitarias extra cancha, con el objetivo de generar más espacios libertarios y de discusión para trascender las gradas.
• Emitir un comunicado como hinchas antifascistas de distintas barras relacionado con los acuerdos que acá se emitan y enviarlo a los distintos diarios y medios deportivos, así mismo publicarlo en las páginas de cada barra a la que pertenecemos, lo anterior con el objetivo de empezar a romper el estigma y estereotipo que se tiene hacia nosotros y que lamentablemente nosotros mismos compramos.
• El mas importante es hacer un llamado a la no violencia entre hinchas, no se está llamando a la amistad entre barras, se esta llamando a generar un código de respeto, la idea es parar la violencia sin sentido toda vez que los lesionados, detenidos y culpables siempre estarán de este lado, la rivalidad continuará en el campo y en la grada pero es necesario dar un paso adelante ya que todos sabemos que el costo de la pasión por los colores en todos sentidos suele ser muy alto.
Para finalizar debe defenderse la idea de que este movimiento es meramente entre hinchas y nada tiene que ver con las directivas, ya que su fútbol y el nuestro es diferente.
PORQUE NUESTRA PASIÓN NO TIENE PRECIO NI ES UN DELITO, NO AL FÚTBOL MODERNO.
HINCHAS ANTIFASCISTAS.
viernes, 19 de julio de 2013
La ética de lo mediático
Es imposible negar que la posición ideológica de los principales diarios del país - El Tiempo, El Espectador y El Colombiano -, ha perdido gran parte de esa identidad en torno a un espectro político determinado, tal y como sucedía hace por ejemplo, medio siglo. Sin embargo, hoy, con solo leer los editoriales y las columnas de opinión de estos informativos prensados, aún es posible encontrar una breve y minuciosa indicación de su posición respecto a los acontecimientos de la actualidad socio política colombiana, sea desde una crítica pasiva y revisionista o desde una consensuada información con el gobierno de turno. Otro factor importante que hay que tener en cuenta, es el de los llamado periódicos "amarillistas", los cuales sin lugar a dudas, captan la atención de las personas con hechos llamativos - lo cual para nada es malo, contraetico o inmoral, pues es lo que acontece diariamente -, pero sin ninguna intención de informar acerca de los aspectos coyunturales de la difícil y precaria condición de muchos sectores sociales. Otro cuento aparte es el de los informativos deportivos. Ahora bien, desde la libertad de prensa la redacción de los periódicos tienen total autonomía para estructurar su paquete informativo, pero si unos diarios como los que mencioné al principio, que históricamente se han visto interesados por la problemática social y han influido en las mismas por estar manejados por élites de propiedad y de poder, dan mayor importancia a un evento deportivo que a las justas luchas populares deslegitimadas por la fuerza irracional del estado, deja mucho qué pensar. Con lo anterior para nada se pretende valorar directamente a El Espectador, pues desde este espacio se reconoce su actual des-información.
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