lunes, 22 de julio de 2013

Comunicado del encuentro de Hinchas Antifascistas en México



Se ha construido una imagen de los aficionados al fútbol como personas displicentes, ajenas a los problemas del país, fanáticas y unidimensionales al extremo, idea alentada y vendida por los medios de comunicación y los propios dueños del fútbol  pero patentada por el Estado con el objetivo de que el balompié se vuelva un mecanismo de control mas de las masas pensantes. 
En la época del imperio romano se usaba el lema “Pan y circo”, para describir una practica mediante la cual el emperador regalaba trigo y entradas a los actos circenses como forma de mantener al pueblo distraído de los asuntos públicos. Hoy día parece que las cosas no han cambiado mucho, el Estado es el principal promotor de la idea de que el fútbol debe ser un espectáculo mundano destinado a alejar a las masas de todo intento de pensamiento critico, mas aun, ha condenado a nuestro deporte favorito a la pena capital de ser un instrumento de la maquinaria que hace posible el libre mercado. El deporte del pueblo, que nació de las clases trabajadoras, el deporte que significaba fiesta y alegría lo convirtieron en el espectáculo más lucrativo del planeta, citando a Eduardo Galeano “…El juego se ha convertido en espectáculo, con pocos protagonistas y muchos espectadores, fútbol para mirar,...”.

Para cada mercancía hay un vendedor y un comprador, y en esta época en que al fútbol y a todo lo que lo rodea lo han convertido en marca y patente cabria la pregunta de que papel tenemos o deberíamos tener los hinchas, nosotros que en el entramado que actualmente conforma al fútbol moderno, somos la parte alta de la pirámide que consume todo lo que se genera en la base y que sin embargo en una estructura mas compleja tenemos un papel tan o mas importante que el propio deporte y sin embargo hoy mas que nunca se nos ha querido separar de esta idea, han hecho todo lo posible para mantenernos en un estado apático donde solo debemos consumir sin discutir, hacerlo va en contra de las reglas, los que toman postura no alimentan las arcas de los señores del juego. 

De ahí la importancia de este encuentro, ser hincha y ser antifascista no es una utopía, fútbol y conciencia no significan una dicotomía, estamos ante dos estilos de vida que no se contraponen, y que al contrario pueden unificarse al momento que entendemos y combatimos el rol al que nos han relegado, cuando hacemos de nuestra grada un espacio de libertad en aras de recuperar el deporte que alguna vez fue del pueblo y ahora es para las masas, cuando además del amor al club y sus colores alzamos la voz contra la intolerancia, el pensamiento único, el control estricto, y la discriminación que los que manejan el espectáculo hacen contra nosotros, cuando entendemos que las leyes del mercado que afectan toda nuestra vida en sociedad también afectan nuestro deporte y se materializan en el alza de precios de las entradas y mercancías, en la privatización de las transmisiones de fútbol a través del pago por evento y tv de paga, en los estereotipos y pautas de comportamiento que hacen los medios de comunicación de los aficionados, alabados cuando son redituables y criminalizados cuando atentan contra el negocio.

La grada es solo un pequeño espacio donde coincidimos y la lucha no solo debe darse en este ámbito, sin embargo, en un mundo donde no es permitido el pensamiento crítico y los espacios de libertad, debemos transformar las coincidencias en organización que nos asegure la defensa de nuestros espacios.

Mas cuando en el contexto actual del fútbol mexicano queda de manifiesto la tendencia de llenarse los bolsillos a costa de todo y de todos, modificando y arreglando el reglamento de juego según la conveniencia, apareciendo y desapareciendo equipos de forma mafiosa pensando mas en el beneficio económico y no en la afición, despreciando a la materia prima que es el futbolista y viéndolo solo como una propiedad, promoviendo protocolos de estadio seguro donde lo que esta de fondo es el control de las barras y su criminalización por orden divina (no olvidemos que la tendencia en el país es criminalizar y reprimir todo lo que signifique un peligro para el orden de las cosas), aplicando el derecho de admisión contra aficionados incómodos, acabando con el color y la fiesta por el hecho de que no queremos ver el fútbol como ellos quieren que lo veamos.

Ante esto es necesario preguntarse si vale la pena formar parte del circo, si es necesario seguir alimentando la voracidad del mercado y si nuestro único papel es entregar la dignidad a cambio de cortesías y entradas, realmente queremos pan y circo.

Es posible hacer las cosas de otra forma, este espacio de reflexión debe transformarse en un espacio de organización, para ello es necesario tener un plan de acción que nos lleve a tener un impacto real, razón por la cual estamos lanzando las siguientes propuestas:



• Continuidad del encuentro de hinchas antifascistas, el cual debe realizarse al menos cada 6 meses al terminar cada torneo.
• Desarrollar una pagina de internet en donde se publiquen los acuerdos, los resolutivos de cada encuentro, información general, actividades y difusión solidaria de cada problemática.
• Diseñar un logo y un lema que nos identifique, así mismo y en la medida de las posibilidades las barras podrían elaborar trapos y banderas con los mismos, lo anterior para tener presencia simbólica en los estadios del país.
• Cada asistente a los encuentros antifascistas deberá comprometerse a trabajar con el resto de sus barras en los temas que acá se toquen, el objetivo es fortalecer la ideología y generar una estructura solida.
• Consolidar actividades comunitarias extra cancha, con el objetivo de generar más espacios libertarios y de discusión para trascender las gradas.
• Emitir un comunicado como hinchas antifascistas de distintas barras relacionado con los acuerdos que acá se emitan y enviarlo a los distintos diarios y medios deportivos, así mismo publicarlo en las páginas de cada barra a la que pertenecemos, lo anterior con el objetivo de empezar a romper el estigma y estereotipo que se tiene hacia nosotros y que lamentablemente nosotros mismos compramos.
• El mas importante es hacer un llamado a la no violencia entre hinchas, no se está llamando a la amistad entre barras, se esta llamando a generar un código de respeto, la idea es parar la violencia sin sentido toda vez que los lesionados, detenidos y culpables siempre estarán de este lado, la rivalidad continuará en el campo y en la grada pero es necesario dar un paso adelante ya que todos sabemos que el costo de la pasión por los colores en todos sentidos suele ser muy alto.



Para finalizar debe defenderse la idea de que este movimiento es meramente entre hinchas y nada tiene que ver con las directivas, ya que su fútbol y el nuestro es diferente.

PORQUE NUESTRA PASIÓN NO TIENE PRECIO NI ES UN DELITO, NO AL FÚTBOL MODERNO.

HINCHAS ANTIFASCISTAS.

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